La cosmovisión de los grandes científicos del siglo XX

La editorial Tecnos acaba de publicar La cosmovisión de los grandes científicos del siglo XX: Convicciones éticas, políticas, filosóficas o religiosas de los protagonistas de las revoluciones científicas contemporáneas, edición coordinada por Juan Arana, Catedrático de Filosofía de la Universidad de Sevilla, con el apoyo de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno. He tenido el gusto de colaborar en este volumen con un capítulo titulado Alan Turing: el genio no computable, de que publiqué un extracto en este blog.


Imagen del Quinto Congreso Solvay (1927) que ilustra la portada de libro

Según la Editorial Tecnos…

El cometido habitual de la filosofía consiste en responder preguntas relativas a las fronteras del conocimiento, el sentido de la existencia, los principios de la acción humana o de la convivencia social. Sin embargo, en el siglo XX los filósofos adoptaron una actitud más precavida, buscaron formas de expresión más crípticas, pretendieron conseguir mayores cotas de rigor a cambio de recortar sus ambiciones. Por lo que se refiere a las cuestiones últimas, los científicos han compensado a menudo este retraimiento. Muchos de ellos se han atrevido a especular sobre asuntos tan controvertidos como el origen del universo y el destino del hombre. Lo han hecho como colofón a investigaciones más concretas y empíricas, al hilo de escritos de alta divulgación, textos autobiográficos, ensayos, alocuciones o conferencias. Este libro recopila, expone y critica la cosmovisión de 39 autores escogidos entre los científicos contemporáneos más relevantes en todos los campos de la investigación.

Aquí pueden leerse el Índice y la Introducción del volumen por Juan Arana. Con estas estimulantes palabras comienza Juan la Introducción:

Las espectaculares innovaciones ocurridas en la física a principios del siglo XX producen cuando las contemplamos ahora, a más de cien años de distancia, una suerte de espejismo histórico. Tendemos a ver en la ciencia que las precedió una situación de agotamiento y postración, como si todo el mundo hubiese estado esperando impaciente el inicio de una nueva época, el advenimiento de la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica, así como el abandono de los viejos trastos del saber decimonónico. Pero lo cierto es que estas creaciones, lejos de clausurar una época aburrida, constituyeron algo así como la traca final del más gigantesco castillo de fuegos artificiales que haya sido quemado jamás.

El libro se puede adquirir en Tecnos, Amazon, Casa del Libro

Una extensa reseña aquí.

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